jueves, 17 de marzo de 2011

Tomemos conciencia

Siento mucha pena por aquellos que dicen que Japón merece lo que está padeciendo; siento mucha angustia por aquellos que están viviendo como primeros espectadores esta catástrofe natural y social; siento terror con tan solo pensar como va a seguir procediendo este asunto, y finalmente, siento un vacío terrible al ver como nuestro planeta tierra llora, suplica y grita.
Nadie, absolutamente nadie, se merece lo que está pasando. Todos entendemos que Japón, entre otros, es una potencia mundial y su desarrollo industrial va mucho más adelantado que la gran mayoría de otros estados. Por eso, muchos creen que, ellos son agentes principales que actúan frente a la contaminación y degradación natural. Pero déjenme decirles que todos, absolutamente TODOS vivimos contaminando nuestro PLANETA, de mayor o menor medida... nadie queda afuera. Obviamente, lo que pasó en oriente es causa de los movimientos sísmicos, eso no lo hace un factor heterogéneo porque cada paso que damos repercute en cadena en todo el mundo...

Cada separación, choque o fricción de placas es un procedimiento geológico y natural pero en estos tiempos también es causalidad humana.

¿A qué voy? La idea es contaminar lo menos posible, y muchos sabemos cómo desarrollar ideas sustentables, pero nadie lo pone en práctica lo cual es lamentable.
Claro, ¿De qué le vale a uno no arrojar un papel a la calle o regular el uso de agua cuando se sabe que la gran mayoría no le da importancia? ¡Un error pensar así! El hombre, tiene que fijarse en lo que uno mismo hace, y como toda persona racional, intentar hacer las cosas bien hasta donde uno pueda ser capaz... ¡Es uno mismo el que se destruye si destruye su hogar, el cual al mismo tiempo es de todos! No necesitamos dinero ni tampoco una formación profesional para colaborar en el mantenimiento ecológico, necesitamos AMOR por nosotros mismos, por todos los que nos rodean y por el sitio donde estamos parados. La tierra es la madre de todos, es la primera a la que le debemos nuestra existencia y es en ella donde transcurre todo lo que vivimos, lo que sentimos, lo que deseamos... Nuestro planeta es el principal receptor de todo lo que decimos, hacemos o pensemos... no podemos ocultar nada, porque nosotros estamos dentro de el. El no tiene vida, no... ¡TIENE MILLONES DE VIDAS! millones de vidas que actúan como monstruos, que lo destruyen, que le pegan constantemente. Si vamos a ser egoístas y no nos interesa conservarlo, al menos actuemos por nosotros mismos, cuidémonos a nosotros! (aunque, lógicamente, es un error pensar así también).
Lo que pasó en oriente ya no se puede evitar, pero estamos a tiempo de evitar muchísimos mas desastres... ¡No seamos necios, por favor!
Así que la próxima vez que vayas a tirar un papel, derrochar el agua, darle un mal uso a los bienes/servicios... la próxima vez que vayas a proceder hacia lo más natural y SEPAS que estás dañando el planeta ¡sentite mal, sentite un asesino! y lo peor de todo, sentite un suicida. ¿Suena exagerado? La respuesta a esa pregunta es lo que realmente sos.
Mañana puede ser muy tarde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario